El inocente: Un thriller para amantes de los susurros y de los misterios.


 Este pasado viernes se estrenaba en Netflix España el nuevo thriller protagonizado por el actor ganador del Goya, Mario Casas. Una historia en el que nada es lo que parece, en el que todos pueden ser culpables y en la que no te puedes fiar ni de la madre que te parió. El típico producto patrio que tan bien está  funcionando en la distribuidora de streaming norteamericana. Además con un protagonista tremendamente popular, aunque una vez más peque de su mayor defecto como actor, su incapacidad para articular sonidos perceptibles por el oído humano.

El paciente nos lleva a la vida de un joven estudiante de derecho que se ve envuelto en una pelea que acaba con un fallecido, por lo que su prometedora carrera queda interrumpida en el tiempo mientras cumple su condena de 4 años. El destino le hace encontrarse con su futura esposa en uno de los permisos carcelarios, y más tarde al acabar su condena. 8 años después un misterio rodea la figura de su esposa y amenaza con volver a cambiar su vida para siempre.



En primer lugar quiero ser justo con esta serie, y es que para realizar esta crítica solo me visto los tres primeros episodios pero creo que puede ser un punto suficiente para analizar el producto de una manera objetiva. En esencia estamos ante el típico thriller en el que un misterio pone patas arriba la vida del protagonista , es una serie que está claramente centrada en el personaje de Mario Casas que tiene casi todo el protagonismo y que junto a Aura Garrido podríamos decir que es lo único interesante a nivel actoral que he encontrado en ella. Porque el resto de los actores están simplemente desastrosos. Interpretaciones planas muy básicas y sobre todo lleno de tópicos, los malos haciendo de malos con cara de malos y el resto de la gente como si todo lo que dijeran fuera lo más importante que va a salir por sus bocas en el resto de su vida. Demasiada intensidad qué en algunos momentos resulta hasta ridícula.


Pero si tiene una cosa muy positiva a su favor, y es que si consigues descifrar lo que todos susurran porque aquí Mario Casas no es el único que susurra lo hacen absolutamente todos los actores, cómo película de suspense funciona perfectamente. Esto le convierte en un producto bastante interesante y muy divertido de ver en modo maratón, pero al mismo tiempo olvidable a los 10 minutos de terminar. Gracias a sus 6 episodios, al formato de suspense y a la gran popularidad de su pareja protagonista le auguramos un gran futuro dentro de la plataforma, y nos hace pensar que el día que Mario Casas aprenda a vocalizar no será solamente un actor aceptable,  sino que es posible que sea un actor bastante bueno.


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