Traces: Una especie de CSI en formato de andar por casa, británica y ni mucho menos tan interesante




No todo lo que viene de Reino Unido, en lo que al formato de ficción se refiere, tiene que ser oro. Hay bastantes productos establecidos en el aprobado justito y que no llegan a cuajar. Hoy os traemos uno de esos títulos, estamos hablando de Traces, la nueva serie dramática de BBC con la ciencia forense como transfondo protagonizada por Molly Windsor, a la que recordamos de Cheat y por Martin Compston, Líne of Duty. Ya están los seis episodios en Filmin.

Durante un fin de semana de agosto de 2001, Emma Hedges (de 7 años) disfruta de un día con su madre, Marie, su padrastro y medio hermano. Esa sería la última vez que vería a su madre con vida. Cuando regresa a Escocia, con 23 años, para asumir un nuevo puesto como asistente de laboratorio en el Instituto Escocés de Ciencia y Anatomía Forense, descubre más y más secretos que rodean la desaparición de su madre.
Hay que decir que una vez consigues sobrevivir al primer episodio de Traces, te quedarás a ver cómo termina. La trama principal de la serie atrapa, sobre todo al final de su primer episodio, y aunque las diferentes temáticas secundarias nos importan bastante poco, la simple curiosidad de resolver el misterio que se nos plantea es suficiente para devorarla por completo. Ya os digo que es algo liosa y tiene un montaje caótico, pero se le va pillando el truco con el transcurso de los episodios.




Lo que también hay que decir es que la serie no brilla como otros productos de aquel país, ni en actuaciones ni en la formas de contarnos los hechos. No está mal, pero no es ni mucho menos tan notable como otros productos, y algunas actuaciones dejan bastante que desear. Un título que se quedará lo justo en tu memoria para poder terminarla, después se marchará sin dejar rastro.

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