Sin Rumbo: Intentando recuperar el amor en un precioso limbo




Hay cintas que se deben de ver completas para poder saber si te gustan o no, puede que el comienzo te decepcione pero que transcurrido metraje te enganche o todo lo contrario. Sin Rumbo de Tara Miele ( Identidad Perdida) es en cambio una de esas cintas que conseguirá cautivarte, por muchísimas razones, desde sus primeros minutos hasta su presumible sorpresa final, aunque mucho descubráis por el camino que algo pasa. A nosotros nos ha cautivado y os contamos un poco la razón.

Tras sufrir un traumático accidente, Adrienne (Sienna Miller) se encuentra desorientada en una especie de limbo, atrapada en el tiempo y observando pasar la vida desde la distancia. Obligada a enfrentarse a su difícil relación con su pareja desde hace años, Matteo (Diego Luna), y el futuro de su hija pequeña, Adrienne debe revivir y reimaginar los eventos de su pasado reciente, además de resolver el misterio de su accidente. Sólo podrá hacerlo entrando en un mundo de oscuridad con Matteo mientras trata de buscar pistas que le permitan entender qué fue exactamente lo que falló entre ambos.
Sin Rumbo es una sobresaliente cita sobre una crisis de pareja, las razones que hace que ello ocurra y sobre la recuperación del amor. Pero lo mejor de la cinta es como nos lo cuenta, con esbozos de una preciosa historia de amor llena de problemas que se nos va desvelando de una forma " onírica" debido a un grave accidente y que iremos descubrimiendo por pedazos, con un montaje excelente y una fotografía tan bella y peculiar como la cinta que vivimos.



No puede haber mejores maestro de ceremonia que Sienna Miller y Diego Luna, las verdaderas estrellas de una cinta que se mantiene en niveles de notable durante su hora y media de duración. Una excelente película con un ritmo de coción a fuego lento que todo el mundo debería ver, y si es al lado de tu pareja sin mejor.

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