Party Hard, Die Young: Un slasher muy justito desde Austria




Los slashers clásicos se guían por unas determinadas características: víctimas jóvenes y ligeritas de ropa, fiesta, sexo y un asesino al que le encanta matarlos (muchas veces da igual la razón). Cumplir todos esas características no supone conseguir una película de género aceptable y eso es lo que le pasa a la cinta austriaca Party Hard, Die Young que cuenta con todo lo necesario para un slasher tópico pero que se queda por multitud de factores a escasos milímetros del aprobado.

Por fin, graduados y fuera de Croacia, camino de lo que parecía ser la fiesta de sus vidas... pero para Julia y sus amigas el viaje de fin de curso se convierte en uno de horror, del cuál probablemente algunas no vuelvan a casa.
Dominik Hartl tiene un problema y es que en los 90 minutos que dura su cinta de asesinatos de jovenzuelos se tarda demasiado en llegar a la acción, y eso hace que la mayoría de los espectadores deje por aburrimiento, los primeros 20 minutos son para echarle de comer aparte, la cinta en su comienzo. Después no se desenvuelve mal, incluso tiene momentos digamos que dignos, pero es que todo tarda demasiado en ocurrir y entre fiestas, éxtasis, problemas, amor juvenil y mucho sexo se pierden las ganas de seguir.




Además, la historia que se nos cuenta es tan típica que no nos sorprende en ningún momento, vemos llegar cada una de las muertes y el asesino huele a kilometros. Un intento demasiado conservador de slasher centroeuropeo que adolece de aspectos positivos y es por momentos muy aburrido.

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