El Amor es la Meta: Corea sigue exportando k-dramas románticos como churros




Todo el mundo habla de la invasión de series románticas turcas en nuestro país en los últimos meses, pero también habría que prestarle atención al gran auge del mundo del K-drama, sobre todo en su vertiente romántica y para público joven, que está teniendo creciendo en fans en España. Es raro el fin de semana que Netflix no estrene nueva serie. En este caso hablaremos de El Amor es la Meta, una ficción romántica con toques de comedia que no es de lo mejor que ha llegado últimamente pero cumple las expectativas.

La historia gira en torno a la historia de un famoso atleta cuya vida da un giro inesperado cuando conoce a una traductora de subtítulos. Aquí comienza a desviarse del rumbo preestablecido de su vida y comienza a seguir su corazón para real.
Sigo sin pillarle el truco a los k-dramas, sobre todo en los que se refiere a la duración, ya que si algunas de las series si contienen acción continua y esa hora/hora y pico de cada uno de los episodios pasa más o menos rápida, en otras como es El Amor es la Meta, se hace eterna. No podemos decir que estemos ante un mal producto, es más, es un título que da lo que el público aficionado a este tipo de series requiere, pero es que ocurren poquitas cosas en episodios tan largos de una temporada de 16 entregas.




Im Si-Wan y Shin Se-kyung son los cabezas de un cartel que encajan a la perfección en este tipo de productos tan enconcertados de la ficcion coreana para jóvenes pero que funcionan a la perfección. El título no arriesga nada y sigue los parámetros establecidos y lo hace a cumoliendo, las cosas como son, aunque como digo, ansiamos en cada uno de los episodios que ocurra algo. Eso sí, la adorabilidad de su pareja protagonista es digna de mención.

Si os gusta este tipo de ficción, no dejéis pasarla.

Publicar un comentario

0 Comentarios