Reseña SUBSOLAR, de Emilio Bueso (Gigamesh, 2020)


Una reseña de FJ Arcos Serrano

Esta es la historia de cómo reunimos a las huestes de los pueblos libres para arrasar la gran colonia. De cómo recorrimos el desierto del mediodía en una caravana de escorpiones, en una alfombra voladora, en el Desert Express o surcando las corrientes freáticas que conectan los oasis. Y de la batalla del amanecer eterno, que remató nuestro periplo con gloria y muerte, y que trató de cambiarlo todo para siempre.

Toda historia tiene su fin: Llegamos a la última parte de la trilogía Los ojos bizcos del Sol de Emilio Bueso.

Antes de continuar leyendo esta reseña AVISO que es imprescindible haber leído las anteriores entregas para disfrutar en condiciones de esta. También es muy importante saber que voy a mencionar algunos hechos acontecidos que quizás incurran en alguna sorpresa “indeseable” para el lector que desconozca esta saga.

Hechas las advertencias pertinentes decir que SUBSOLAR se mantiene fiel a la trilogía con uno de esos finales que a mí, particularmente, sí me ha gustado y cierra la historia de manera muy satisfactoria.

Para ponernos en antecedentes estamos ante un planeta anclado a su estrella, que no rota sobre su propio eje y que posee tres estratos que nunca se mueven y que nunca cambian: una cara marcada por el sol; otra parte inmersa en una eterna noche helada y la tercera, en la que hay día y noche. En cada una de ellas el autor nos plantea escenarios diferentes y distintas maneras de vivir, incluyendo diferentes formas de estratos sociales y desigualdades en los sistemas de creencias.

Llama mucho la atención la manera en la que los seres humanos conviven en perfecta simbiosis con organismos “adheridos” al cuerpo: una unión que permite que se apoderen y penetren literalmente en ellos, evocando al concepto de La Nueva Carne del Maestro David Cronenberg; junto a esto podremos disfrutar de elementos sacados de fantasía grimdark y tecnología biopunk, asistiendo así a un portentoso y personalísimo cocktail de acción y ritmo frenético donde se deja espacio para pequeñas reflexiones sobre la forma en que se comportan las culturas y sociedades, discriminando desde siempre a los diferentes o “raritos”.



El grupo protagonista ha ido creciendo a lo largo de la saga, y en esta Subsolar tendremos de nuevo a El Trapo, personaje único y lenguaraz que, para la ocasión, cambia su cuerpo metálico por el de un pistolero obeso llamado Duplo Jack que casa a la perfección con el tono elegido de space espaguetti western para este cierre de la trilogía.

La situación a la que llegan los personajes después de este largo viaje, que vinieron evolucionando a lo largo de la saga, pondrá a juego lealtades y principios, y el escritor sigue progresando en la relación entre ellos, alcanzando escenas muy bien resueltas.

El estilo se mantiene directo y el lenguaje muy coloquial y cercano. La atmósfera se vuelve cada vez más demencial, hasta alcanzar un clímax donde se nota que el autor tiene cierta prisa por alcanzarlo. Quizá este sería el único pero que se le puede poner al libro.

En definitiva: Emilio Bueso ha dejado una trilogía excelente y fundamental para la literatura fantástica en castellano. Su personal (y exclusivo) estilo que deconstruye los lugares comunes del género es motivo más que suficiente para que todos aquellos amantes de la ciencia ficción le deis la oportunidad que se merece.

Publicar un comentario

0 Comentarios