Guapis (Cuties): La polémica que se podría haber evitado Netflix




Cuando hace algunas semanas, una imagen de la película Cutties (estrenada finalmente bajo el nombre de Guapis) creó una gigantesca polémica por su alto contenido sexual y que incitaba a la pedofilia, muchos pensábamos que Netflix había ido demasiado lejos con esta película francesa. Después de haberla vista, ya os podemos decir que la cubierta de un libro no tiene porqué definir su contenido, y aunque dura, Guapis va más allá. Ahora lo explicamos.

Amy tiene 11 años y se queda alucinada con un grupo de baile de chicas. Para unirse a ellas, empieza a explorar su feminidad, desafiando las tradiciones de su familia musulmana.
Ni mucho menos la novel directora Maïmouna Doucouré quería sexualizar a esa pequeñas de 11 años, incitando a la pedofilia, sino su intención era la misma que muchas otras películas que hemos podido ver y que, con mayor o menos acierto, quieren mostrarnos la rebeldía y transición de la niñez a la adolescencia. Es verdad que es dura, con demasiada aluciones al sexo, pero simplemente quiere mostrarnos la realidad de una edad, donde los referentes están sexualizados y desdibujados de por sí y encima al alcance de menores.




Además Guapis, vaya nombre por cierto, también toca temas tan interesantes como el machismo o el choque cultural/étnico de la protagonista y sus amigas. Una mezcla sincera y que no pretende ofender a una sociedad cada vez más susceptible pero a la vez criminal a la hora de poner determinados contenidos en manos de nuestros hijos.

Esta claro que Netflix se ha equivocado en la promoción  pero deberíamos hacer una reflexión sobre lo que Guapis quiere contarnos y una autocrítica a la sociedad, tan conocida por todos, que nos muestra.


Publicar un comentario

0 Comentarios