Reseña de LOBA NEGRA, de Juan Gómez Jurado (Ediciones B, 2019)




Una reseña de FJ Arcos Serrano

SEGUIR VIVA
Antonia Scott no tiene miedo a nada. Solo a sí misma.
NUNCA FUE
Pero hay alguien más peligroso que ella. Alguien que podría vencerla.
TAN DIFÍCIL
La Loba negra está cada vez más cerca. Y Antonia, por primera vez, está asustada.

Apenas ha pasado un año desde la llegada de Reina Roja, ese fenómeno editorial respaldado por veinte ediciones y más de 250.000 lectores en español, y ya tenemos aquí su secuela. No soy muy amigo de las continuaciones tan unidas en el tiempo, así que era normal que este hecho me despertara ciertas suspicacias acerca de su calidad; gran error: casi con total seguridad, Loba negra supera a su predecesora.

Hay que hacer dos pequeñas aclaraciones antes de continuar con esta reseña: la primera es que el autor ha pedido por redes sociales que no se cuente nada de la trama para que la inmersión en la lectura sea plenamente satisfactoria, así que lo voy a respetar y sólo voy a exponer mis impresiones sin hacer spoilers; el segundo tema es que para mí es esencial el haber leído previamente Reina Roja, así que si aún no lo has hecho deja de leer esto y lánzate de cabeza a ella.

En estas páginas tenemos una trama principal alejada de la gran amenaza en la sombra que peligra a nuestra pareja de protagonistas desde el final del libro anterior, donde el escritor incluye una intensa exploración de la personalidad de los personajes principales y su relación.

Al igual que en la anterior novela hay sorpresas, muchas e inesperadas, donde predomina el estilo directo de la prosa, con una espontaneidad del lenguaje muy bien lograda (aquí tenemos desde ironía castiza hasta altas dosis de sarcasmo y sorna) y natural que impregna la saga de Antonia Scott.
Aquí tenemos tiempo presente, narración fragmentada y múltiples puntos de vista adaptados al personaje que lleva la acción de cada capítulo, lo que se traduce en un complejo equilibrio que no es fácil mantener durante las más de 500 páginas de las que se compone la novela.

El estilo de Gómez-Jurado se mantiene intacto desde la entrega anterior, pero potenciado: Capítulos cortos, construidos con frases rápidas, en ráfagas, plagadas de referencias a la cultura popular, que hacen que pasemos las páginas con fervor.

En definitiva: Loba negra es una secuela que mejora con respecto a su primera parte y de la cual podríamos decir sin miedo a equivocarnos de que estamos ante una novela para todo tipo de lectores, tanto para los amantes del género noir como para los que no lo son; en cualquiera de los casos cada una de las personas que se acerque a la novela podrá disfrutar del inmenso oficio y talento de Juan Gómez Jurado.

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