Reseña Reina roja, de Juan Gómez Jurado (Ediciones B, 2019)


Una reseña de FJ Arcos Serrano



Antonia Scott es especial. Muy especial.
No es policía ni criminalista. Nunca ha empuñado un arma ni llevado una placa, y, sin embargo, ha resuelto decenas de crímenes.
Pero hace un tiempo que Antonia no sale de su ático de Lavapiés. Las cosas que ha perdido le importan mucho más que las que esperan ahí fuera.
Tampoco recibe visitas. Por eso no le gusta nada, nada, cuando escucha unos pasos desconocidos subiendo las escaleras hasta el último piso.
Sea quien sea, Antonia está segura de que viene a buscarla.
Y eso le gusta aún menos.

Por razones de esas que nadie entiende por fin he podido hacerme con un ejemplar de este Reina Roja. Tras la publicación de Cicatriz (3 años ya…) había muchas ganas de volver a disfrutar de la maestría de Jurado creando thrillers.

Mis expectativas estaban por las nubes con este título y sólo podían pasar dos cosas: que acertara o que me encontrara con una gran decepción. En las líneas posteriores encontraréis finalmente lo que me ha parecido esta lectura, así mantengo el suspense…

Es muy importante avisar que lo fundamental con respecto a la novela es contar muy poco sobre la misma, para no caer en posibles spoilers, y que cada uno lea, disfrute y se deje llevar por la trama que ha urdido el amigo Jurado; en otras palabras: para una experiencia plena hay que ir virgen, desconociendo lo máximo posible.

Entrando ya en materia decir que la trama es una locura muy adictiva y muy bien hilvanada…no porque no estemos acostumbrados a historias parecidas, sino por la forma en la que se nos narran los hechos. Con un hilo cronológico que viaja del pasado al presente y un manejo excepcional de la tensión e intriga que impide que dejemos de leer, Juan Gómez se vale además de algunos giros narrativos perfectamente ejecutados, lo cual me ha desmontado las teorías que había desarrollado en mi cabeza.

Sin duda una de las apuestas fuertes de la novela son sus dos personajes principales con sus  miserias y virtudes incluidas. Otro elemento a tener muy en cuenta es el original narrador: primera persona, aunque cambia a omnisciente para poder reflejar las reflexiones de ambos protagonistas, recuperar historias del pasado o relatar la angustia de una víctima de secuestro.

Tengo que decir que al principio el personaje de Antonia Scott no es que no me gustara, es que me parecía detestable y durante gran parte del libro me acompañó una sensación de rechazo, pero conforme avanzaba la trama e iba conociendo otras características de su personalidad, me ha ido ganando poco a poco, pero sigo pensando que tiene un papel demasiado pretencioso y que no logra ser desarrollado como alguien poco común y el escritor se pierde en ocasiones en un quiero y no puedo.

Es muy satisfactorio como el autor ha atado todos los cabos abiertos en un desenlace muy eficaz. Si esto no fuera suficiente, en el epílogo nos espera una sorpresa con un cliffhanger de manual y que nos deja mordiéndonos los muñones a la espera de la continuación (se llama Loba Negra y ya espera en mi mesita de noche).

En definitiva: Reina roja es un thriller extremadamente adictivo, con una trama compleja bien ensamblada, con un ritmo trepidante, unos personajes muy carismáticos y un desenlace fabuloso, sin olvidarnos de un epílogo bestial. Sólo queda alabar las virtudes de una novela que demuestra que en España se puede hacer buenas historias llenas de acción sin que todas tengan que ocurrir en Estados Unidos o en países nórdicos.

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