Critica: La Maldicion por Rodrigo Martin Noriega.


Una crítica de la nueva versión de la genial película japonesa de terror.


Empezamos el año igual que los votantes de VOX, con mucho terror. Y oye, no empieza nada mal. Dejemos de lado que estamos ante una nueva versión de un remake que a su vez tuvo varias secuelas. Es triste pero es lo que hay.

Y no debería impedirnos disfrutar de una peli de terror que se molesta en crear atomósfera sin renunciar a la inevitable dosis de sustos (ya sabéis, los jump scares de manual). Sin embargo, lo que diferencia La maldición de otras recientes pelis de terror, en especial de las de Expediente Warren y derivados, es su pesimismo, su clima de tristeza existencial que la aleja del, en el fondo, tranquilizador y moralista subtexto de las pelis sobre el matrimonio Warren, incluidas las de Annabelle o La monja.



Porque no olvidemos que en la vida real los Warren eran unos fanáticos cristianos, la versión esotérica de los zumbados de HazteOir, y eso ha contaminado toda la saga. En cambio La maldición no muestra un más allá que pueda ser dominado por la fuerza del amor o por mover un crucifijo o echar agua bendita.

Aquí solo hay miedo, sin redención ni finales felices. Sí, amigos, una peli de terror existencialista.  Dura hora y media y nunca acelera su ritmo para gratificar a potenciales espectadores adolescentes. Lo dicho, el año empieza bien. Esperemos que el 2020 nos depare alguna película que nos dé tanto miedo como la democracia parlamentaria a los de VOX. Feliz año de cine, amigos!

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