29 FANCINE: Festival de Cine Fantástico Universidad de Málaga. Día 5, 'Little Joe', 'The Golden Glove', y 'Crash'.



17/11/2019

Domingo en Fancine, nosotros no podemos, ni queremos, santificar las fiestas, llamadnos sacrílegos, pero aún quedaba mucha vida en el Festival y en sus actividades paralelas, con el bullicio contagioso de las carpas situadas en los aledaños del Cine Albéniz, núcleo central de toda la actividad cinematográfica. 

Hemos llegado justo al meridiano de estos 9 días de pasión fancinera, atrapando otra sección más a nuestra causa, en una trash sesión que recupera uno de los clásicos de la primera etapa del maestro David Cronenberg, que no es el único peso pesado de la jornada, con la presencia de 'Braindead', de Peter Jackson.

Nota de Prensa:

< Diana Peñalver, miembro del jurado oficial de esta edición y actriz principal del filme, ha estado presente tras el pase y ha respondido a las preguntas del público. Desde la proximidad y humildad, ha hablado de su experiencia durante el rodaje y su perspectiva ahora 30 años después del estreno de la película. "Ha sido como ver un álbum de fotos", ha dicho sobre lo que ha sentido a volver a verla. También ha sorprendido al público con un dato curioso, y es que fue ella la que propuso la divertida traducción que se dio en España: ‘Mi madre se ha comido a tu perro’, como se conoce popularmente a este título mítico del género fantástico. >

Seguimos en la brecha, para mañana lunes otros tres títulos consecutivos que os traeremos sin anestesia y con el máximo rigor posible, lo que no mata engorda, somos Fusion Freak, con F de Fancine.


<Más información en WWW.FANCINE.ORG y en redes sociales>


- Largometrajes a Concurso:

LITTLE JOE

Un equipo se biólogos parece haber desarrollado una planta, que una vez liberada sus esencias, provoca la felicidad en todo aquel que la posea.

Torpe homenaje a uno de los más conocidos clásicos de Ciencia Ficción, que pese a lo cuidado de su factura, deambula emocionalmente fría y aburrida, a través de un metraje que promete mucho, pero que finalmente, se queda en terrenos puramente estériles. 

La realizadora Jessica Hausner ejecuta un particular ejercicio de estilo, apoyado en un preciosista fondo visual, y una destacada puesta en escena, factores que finalmente se tornan vacuos, entregados a un desastroso y errático tránsito narrativo, de esos que hacen mella en la paciencia del espectador.

Pese al esfuerzo interpretativo de Emily Beecham, creíble en su progresivo aislamiento frente al poder de su creación, y un Ben Whishaw siempre cumplidor, puntas de lanza de un reparto que funciona bien, aún bajo la dificultad que supone estar entregado a una premisa perdedora.

En la parte técnica, destaca un buen trabajo de fotografía, sobre todo en las coloristas escenas de ese vivero de corte distópico, que contrasta con el uso de una música espantosa, casi experimental, y totalmente inadecuada para este tipo de productos. 

Finalmente, esa búsqueda de la felicidad que intenta imponer Hausner, a través de tan particular relato de fantasía, un concepto que siempre ha perseguido el ser humano como ideal, acaba por difuminarse falta de un apoyo narrativo sólido, que no contempla ningún tipo de radiografía social, y únicamente reduce sus intenciones a una serie de factores íntimos, algo que apenas permite explorar terrenos de mayor alcance.


THE GOLDEN GLOVE

Degradante y degradada, y también una lección sobre como hacer el mejor cine de horror extremo.

Reconstrucción de los crímenes de Fritz Honka, 'El Monstruo de St. Pauli', un psicópata que acabó con la vida de varias prostitutas, en el Hamburgo de los años 70 del Siglo Pasado. 

El realizador de origen turco Fatih Akin, nació en Hamburgo, en 1973, justo la época en la que Fritz Honka se convirtió en una figura de horror para toda una ciudad, Hamburgo, y en concreto un barrio, el de St. Pauli, una historia que indudablemente ha debido rondar, como un cuento macabro para asustar a los niños, la infancia y adolescencia de un autor, caracterizado hasta ahora por un cine de corte más bien social. 

El cine bien hecho, siempre ha sido una experiencia inmersiva, se puede acusar a Akin de portar una mirada demasiado cruda sobre el tema, pero la reconstrucción degradada de los escenarios, cuidados de forma minuciosa hasta el mínimo detalle, unido a la construcción degradante de los personajes, convierte su discurso en una verdadera lección sobre como transmitir con agudeza el mejor terror extremo. 

Profundizando en la fauna que habita el film, salen a la luz una serie de perfiles, que transita desde ex oficiales de la SS, a grotescas y avejentadas ex prostitutas de la II Guerra Mundial, pasando por los propios juguetes rotos de la posguerra, entre los que se sitúa el propio Honka, los cuales aportan una mayor profundidad, a la capacidad para generar un tipo de empatía depravada, esa que a muchos espectadores, los más sensibles, provocará un tipo de sensación del todo insoportable.

En esa línea, los golpes de humor negro son tan salvajes, que solo los mejor entrenados en los discursos extremos, sabrán apreciar el estilo que porta una obra cuya razón de ser es la provocación, pero que en ningún caso se queda solo en la extrema violencia de los crímenes, también radiografía con habilidad al particular microcosmos en el que se mueve, como pez en el agua, y casi con total impunidad, tan peculiar personaje marginal.

Curiosamente, los  actos de Honka no crean ningún tipo de alarma social, al tratarse de víctimas que nadie echa en falta, tampoco es un psicópata con un plan de acción predeterminado, se muestra torpe y absolutamente impulsivo, lo que da un interesante y original enfoque a este tipo de producciones de género criminal.

De un reparto absolutamente implicado, caracterizados de forma prodigiosa, resulta imposible pasar por alto el protagonismo de un Jonas Dassler superlativo, más allá de las prótesis, su esfuerzo físico y psicológico es tan complejo, y transmite tantos matices, que nos encontramos sin duda ante una de las interpretaciones más memorables, que se hayan hecho nunca en el cine de psicópatas. 

Finalmente, el entusiasmo cinéfilo debería acompañar y justificar plenamente a 'The Golden Glove', un trabajo duro y áspero, que previsiblemente no parece vaya a transcurrir, con la enorme precisión técnica y argumental de la que hace gala, apoyado en un fondo estético tan degenerado como deslumbrante, sumado a la enorme aportación de sus actores, factores todos ellos, que cuando se encuentran bien ensamblados, suelen producir este tipo de obras, caracterizadas por una enorme altura cinematográfica.


- Trash Session:

CRASH

Metal y Carne.

En los estertores de su primera etapa como realizador, marcada por un profundo carácter Kafkiano, el maestro David Cronenberg acabó depurando su particular estilo a través de una serie de títulos, entre los que destaca este particular viaje de pesadilla húmeda y nocturna, aclamada por el jurado en el prestigioso Festival de Cannes, en el que obtuvo su premio especial.

La nueva carne, ese brillante concepto acuñado por el realizador, se ve aquí abocado a fusionarse con el metal, provocando una serie de accidentes, que en realidad persigue una profunda reflexión, sobre el carácter deshumanizado de la sociedad contemporánea, ese vacío existencial el que lleva a los protagonistas a engancharse al peligro de muerte de tan macabro juego, como liberación del hastío vital.

El sexo, se presenta a priori como un elemento fundamental en su desarrollo narrativo, pero pese a lo provocativo de su exposición, con una erótica que a veces roza lo pornográfico, es usado inicialmente por los personajes de forma fría y distante, hasta encontrar el verdadero clímax que supone unirlo al poder de la violencia, expresado en brutales choques entre vehículos.

Basada en la novela de J.G. Ballard, el film permite a Cronenberg demostrar como llevar con éxito una obra literaria al terreno de lo visual, respetando el texto original, pero añadiendo un mayor componente enfermizo y obsesivo, seña de identidad de un realizador que siempre ha tenido la originalidad máxima como principio básico e irrenunciable.

Un film tan complejo merecía un reparto a dicho nivel, Cronenberg fuerza a actores tan dispares a tener química, no importan que Holly Hunter posea un mayor talento, la entrega a las limitaciones de un James Spader que nunca estuvo mejor, a la aparente fragilidad salvaje de Deborah Kara Unger, Elias Koteas también pasa por allí desquiciado, igual que una lastimada pero siempre sensual Rosanna Arquette, todos ellos conforman una fauna tan dispar como compleja, que por extraño que resulte, consigue funcionar más allá de sus enormes diferencias interpretativas.  

Finalmente, cabe recomendar 'Crash',  a todos aquellos que disfruten con un tipo de cine alejado de toda consideración comercial, su viaje resulta tan incomodo como estimulante, y requiere cierto conocimiento de la perversa obra de Cronenberg para asumir mejor su mensaje, repleto de referencias universales del cineasta siempre presentes, tales como la fragilidad del cuerpo humano ante la tecnología, valores que elevan su figura a la consideración de verdadero autor.





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