29 FANCINE: Festival de Cine Fantástico Universidad de Malaga. Día 3, 'Why You Don't Die', 'Darlin', 'Color Out Of Space', y 'Bliss'.


15/11/2019

La llegada del fin de semana supone siempre una buena noticia para el Fancine, el bullicio de actividades paralelas, y la afluencia de público a las diferentes sesiones, unido al buen tiempo que luce la capital malagueña, convierten en irrenunciable no formar parte de esta bendita locura cinéfila.

Agradecer a la organización, el detalle que está teniendo con la prensa, la cual entrega un kit de supervivencia de Fancine, compuesto por su bolsa de tela estampada con el logo del Festival, un cerveza de fabricación casera de su reciente taller, y el manual clásico con todos los datos de la 29 edición. Artículos que por cierto, tenéis todos a la venta junto a algunos más, en el stand anexo al Cine Albéniz, con unos precios verdaderamente irrisorios.

La nota negativa en la jornada de ayer, la puso la actriz y directora Pollyanna McIntosh, que falto a la cita con el público del Fancine por indisposición, su película 'Darlin, situada entre los Largometrajes a Concurso, es una de las cintas analizadas en estas lineas. 

Habrá alguno que pensará que ver cualquier película protagonizada por Nicolas Cage, es casi un pasaporte a la locura, sobre todo si queda insertado en otra maratoniana de cuatro títulos consecutivos, pero ese es el espíritu de este Festival, casi sin pausa, con aliento jadeante saltando entre las diferentes salas, no hay dolor, lo que no mata engorda, somos Fusion Freak con F de Fancine.

Más información en WWW.FANCINE.ORG y en redes sociales>


- Horror Zone:

WHY DON'T YOU JUST DIE!

Un chico se presenta en casa de su suegro armado con un martillo, pretende matarlo, se desconocen sus motivos, pero no sabe a que clase de rival está a punto de enfrentarse.

El cine ruso nunca se ha caracterizado por una producción especialmente resultona, suelen acertar con el cine de ciencia ficción, quizá por la divina influencia de Tarkovsky, pero para el resto, sobre todo si se trata de géneros movidos con grandes dosis de acción, suelen resultar bastante artificiales, y faltos en todo momento de ese chispa que si controla su antiguo némesis norteamericano.

Es por eso, que encontrar un producto como el que nos ocupa, casi merece frotarse los ojos, antes de volver a limpiarlos de sangre, porque lo que 'Why Don't You Just Die' ofrece, es una genuina orgía de impactos instalados en el exceso, ese que hace vibrar a los mejores aficionados a la contundencia en la gran pantalla.

Escrita a partir de su propio guión original,  y dirigida por Kirill Sokolov, que también asume las labores de montaje, este contundente ejercicio de estilo, se beneficia de ese particular tono de comedia negra de que hace gala en todo momento, avanza a ritmo frenético, casi sin concesiones ni pausas, haciendo de su prólogo toda una declaración de intenciones, que avanza por su metraje, en esa misma linea, como una imparable montaña rusa.

El uso de la música, con temas de puro Spaguetti Western, unido a otros más enérgicos, y a ese fondo estético tan particular, hacen del film un curioso Pulp, que asume sus influencias en la corteza estética y en la parte argumental, cuando va desgajando las motivaciones de sus protagonistas, pero que gracias a un buen planteamiento en el plano costumbrista, recorre su propio camino, y se manifiesta como un producto, que respira genuinamente como hijo de su tierra.    

Finalmente, y destacando el excelente trabajo de su reducido grupo de actores, cabe recomendar, siempre al que sepa leer entre lineas, un producto visceral, hecho con las tripas, que sabe implicar al espectador en su salvaje relato, puede que 'Why Don't You Just Die' no tenga la repercusión que merece, demasiado provocativa para el dichoso engranaje comercial, y poco adecuada para ese espectro global, que solo suele disfrutar de banales convencionalismos.


- Largometrajes a Concurso:

DARLIN'

The Woman inicia la búsqueda desesperada y brutal de su hija, atrapada en un hospital cuando parecía querer secuestrar a un bebé, por lo cual es enviada a un colegio católico para su reeducación.

Vaya usted a saber que pasa por la cabeza de productores y directores, cuando se trata de cerrar una trilogía de dos productos previos fracasados, hay que tener mucha fe, y aquí lo religioso tiene mucho que decir, para embarcarse en un proyecto que de por si, nace lastrado por una serie de defectos acumulados a lo largo de una década.

Desde el film original, 'Offspring' (2009), de Andrew van den Houten, basado en la novela de Jack Ketchum, un trabajo salvaje y visceral, pero muy lastrado por lo convencional, y la falta de consistencia narrativa, pasando por su secuela 'The Woman' (2011), en la que Lucky McKee mejoraba algo el tono, pese a mantenerse dentro de la mierda, mano a mano en el guión con Ketchum, y con el protagonismo ya entonces de una Pollyanna McIntosh, que para esta tercera ocasión, ejerce como directora y guionista en solitario.

Sin ningún pudor, con un muy escaso conocimiento de las normas de proceso de producción, y mucho menos de las de un género tan exigente como es el Suspense/Terror, al cual homenajea en momentos muy puntuales que no provocan sorpresa, sino más bien todo lo contrario, a McIntosh debe parecerle toda una aventura esto de ponerse tras la cámara, y no hablemos ya de la escritura original de la historia, la cual hace aguas por todos los frentes que acomete.

El film no es simplemente torpe en el aspecto narrativo, e insustancial en la parte visual, técnicamente se expresa a través de estructuras tan fallidas, tales como es portar un montaje caótico y deslabazado, elementos que suelen quedar disimulados habitualmente en el tránsito de cualquier obra, pero que en 'Darlin se evidencian de manera estrepitosa, golpeando al espectador de manera inmisericorde, mientras intenta asimilar estupefacto conceptos básicos de su trama, tales como ese patético intento de denuncia social hacia la iglesia católica, que más bien parece una parodia.

Por destacar algo, y señalando encima que el reparto deja mucho que desear, el trabajo de una esforzada Lauryn Canny, que da vida a la Darlin del título, está mejor visto en perspectiva, que el de la mayoría de sus compañeros de reparto, incluida esa Woman, su madre, a la que da vida nuevamente una McIntosh, situada en muchas de las peores escenas del film.

Para terminar, el consejo es que huyan de la cinta como de la peste, esto solo se soporta en compañía de amigos, y diría que en avanzado estado de embriaguez, no vaya a ser que descuarticen al que haya propuesto semejante engendro cinematográfico, y como última reflexión, que es más un ruego, esperar que esta idea quede de una vez por todas enterrada de una vez, y no produzca más bodrios de tales magnitudes.



COLOR OUT OF SPACE

La caída de un meteorito a las afueras de Arkham, viene a alterar la tranquila vida de una familia, que solo cuenta con la ayuda casual de un ingeniero, que comienza a percatarse de extrañas anomalías en la naturaleza.

Yo creo que muchos supimos quien era H.P. Lovecraft, cuando indagamos sobre la naturaleza salvaje de esa maravilla que es 'La Cosa', del maestro John Carpenter, un trabajo que no solo recogía las esencias de tan particular estilo, sentaba además las bases casi obligadas del aspecto visual y explícito, que todo relato de similares características debería portar. 

Adaptación directa de la novela homónima de Lovecraft, ambientada en la época actual, y basada en ese concepto de terror cósmico, que acuñó el genio de Providence a través de sus relatos, entre las montañas de la locura y este color que cayó del cielo, fuente de inspiración para varias generaciones, por su capacidad para generar inquietudes genuinas en el respetable.

A los mandos, un Richard Stanley algo sobrepasado por el material, encuentra sus mejores momentos en el uso de una cuidado fondo estética, que pretende arrojar luz a tan particular espectro, poniendo atención a los detalles que hacen tan interesante al texto original, tales como el movimiento en las plantas y los árboles, los cambios generales en el tono cromático, o la aparición de olores y texturas desagradables.

Por contra, una serie de excesos e innecesarios golpes de efecto, así como poner a los mandos a ese capitán chiflado que es Nicolas Cage, convertido ya en una caricatura de si mismo, lastran un tanto el ánimo de un film, que hubiera funcionado mejor con un protagonista menos conocido, pese al evidente gancho comercial que aún supone contar con el actor.

Buen trabajo técnico, para una producción de bajo presupuesto, que cuenta con Elijah Wood como productor, del que se rumorea pretende adaptar más relatos de Lovecraft, ambientado básicamente en una sola localización, y con un tono entusiasta que a veces sugiere al espectador dejarse llevar, para disfrutar y poder pasar por alto sus evidentes defectos de forma.

Para terminar, hablamos de un trabajo que de haberse estrenado hace 40 años, seguro sería uno de esos clásicos de Serie B denominados de culto, aunque claro, para eso ya está, como se ha mencionado, el mejor cine de Carpenter, homenajeado curiosamente por Stanley, en algunos de sus pasajes más contundentes, consciente del peso que el imaginario visual de antaño tiene, a la hora de afrontar una producción de tales características. 


- Horror Zone:

BLISS

En pleno bloqueo creativo, Dezzy vuelve a recurrir a las drogas como fuente de inspiración para terminar un cuadro, experimentando con un nuevo producto que va a provocarle perdidas de memoria, mientras la obra comienza a pintarse fuera de su control.

En las entrañas del cine independiente, oculto como una enfermedad, se suele manifestar puntualmente un tipo de producción alternativo, a caballo entre el cine de terror y un tipo de fantasía lisérgica, que suele llamar la atención entre los cinéfilos más curiosos, como variante de máxima originalidad al que aferrarse, bien alejado de toda consideración comercial. 

Desde su primer fotograma, y conviene puntualizarlo, el film avisa sobre la posibilidad de sufrir ataques epilépticos, tal es la presencia, en continuo parpadeo, que pretende convertir a 'Bliss' en toda una experiencia visual, pese a que el peaje para muchos incautos, o algún experto, que pueda quedar noqueado por un estado de ánimo bajo, sea simplemente descartar irritado tan compleja propuesta.

Cierto que al film de Joe Begos le cuesta algo arrancar, no es cuestión de metraje, su coctel de sexo, drogas y rock duro, está licuado con un barniz muy grueso, la sangre aparece, pero solo a borbotones en su segunda mitad, cuando a muchos ya se les habrá atragantado el nudo, subiendo la apuesta para hacer las delicias de los aficionados al cine de horror extremo.

En la cima de tan peculiar descenso a los infiernos, destaca la entrega de Dora Madison, que asume un protagonismo claramente complice con el realizador, al cual entrega un registro impecable, dentro de esa pesadilla de vibrante exceso al que se ve abocado su personaje.

El poder de las imágenes por encima del argumento, a Begos le importa poco sacrificar elementos narrativos para la causa, tiene algún apunte interesante, como el bloqueo creativo, bien expresado en el magnetismo que desprende ese lienzo en continua metamórfosis, catalizador de la enorme variedad cromática de la que el film hace gala, pero su enfoque es mostrarse siempre desde un prisma psicodélico, que en algunos pasajes resulta agotador, por un exceso estético de continuo bombardeo.

Finalmente, y con algún eco lejano, que recuerda a 'El Ansia' de Tony Scott, 'Bliss' se manifiesta como un trabajo sumamente complejo, al que conviene acercarse con precaución y buenas dosis de paciencia, al menos hasta ver estallar su particular bomba de color en tan cruento desenlace, del cual disfrutará ese publico marginal que, como un servidor, se viene arriba con las orgías de hemoglobina en pantalla, para el resto, consumidores de productos manufacturados, un consejo, huid lo más lejos posible, si no queréis que se os atasquen las dichosas palomitas en los conductos biliares.






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