29 FANCINE: Festival de Cine Fantástico Universidad de Málaga. Día 2, 'Swallow', 'The Room', y 'Bacurau'.



14/11/2019

El primera día tras la resaca de la gala inaugural, ha sido siempre un transito relativamente placentero, que derivaba en un frenético fin de semana, repleto de títulos de relumbrón, algo que para su 29 edición los chicos de Fancine se han pasado literalmente por el forro, lanzándonos a una jornada maratoniana que no pueden recoger por completo estas líneas, con una mínima reserva de contenidos, que os iremos ofreciendo a lo largo de los 7 días que aún faltan para la clausura.

Intentando tocar un poco, todos los palos de la oferta fancinera, hemos devorado desde 'lo que no mata engorda' para comenzar, porque está mandado como temática de este año, pasando por los irrenunciables títulos a concurso, una responsabilidad que como prensa, y votantes del premio al 'Gato Rabioso' no podemos eludir, terminando por un paseo final por la sección informativa, (queda pendiente de redacción), que nos ha dejado en conjunto un delicioso y grotesco sabor de boca, a la altura de lo que el mejor cine de fantástico y terror debería ofrecer.

Mañana más, para no saturar mucho este artículo, pasamos directamente a las reseñas de lo visto en la jornada de ayer, con un aviso para todos aquellos que trabajan o estudian, hoy viernes, y en general, todo el fin de semana, se acabaron las excusas, el Fancine necesita sangre y vísceras frescas para su causa gastronómica, podéis venir voluntarios o a la fuerza, que seguro duele más, vosotros elegís.....somos Fusion Freak, con F de Fancine.


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- Lo que no mata engorda:

SWALLOW

Una mujer embarazada no puede reprimir su impulso de comer compulsivamente objetos, lo que la hace entrar en una vorágine de excesos que ponen en peligro su propia integridad física.

Todo en el cine suele recordar a algo, resulta imposible pasar por alto aquella escena de Mia Farrow embarazada, devorando los higadillos crudos en 'La Semilla del diablo', sobre todo cuando 'Swallow' busca intensificar esa la idea, como motor argumental de un trabajo, que persigue mostrar como ciertos traumas, pueden alterar una vida conyugal aparentemente cercana a lo perfecto.

Curiosamente, el film de Polanski era entonces una declaración de rabiosa modernidad, que atentaba contra el buen gusto y la clase del Hollywood de la época dorada, algo que 'Swallow' intenta introducir y recuperar en su relato, con un tono clásico que sorprende en la yuxtaposición de sus imágenes más incómodas.

Pese a lo apetitoso de su planteamiento, el realizador Carlo Mirabella-Davis debe hacer frente al misterio que entraña la compleja adicción que sufre la protagonista, mostrándose algo errático y repetitivo en algunos momentos, pero con una solidez narrativa consecuente, muy bien apoyada en un fondo estético simétrico y minucioso.

Con la parte visual cubierta, el realizador puede centrarse en los tonos y las texturas, ejecutando un cuidado ejercicio de estilo, que sin resultar memorable, porta un fondo dramático consistente, aunque se puedan echar en falta, por la forma de su exposición inicial, un desarrollo más cercano a lo fantástico y escabroso.

En la cima de tan peculiar apetito, destaca el trabajo de una Haley Bennett implicada y convincente, dueña absoluta de un film, que se beneficia de un grupo de secundarios cumplidores, con algún personaje que consigue escapar levemente, a la extrema atención que el film profesa por su actriz principal.

Para terminar, un detalle que hace de 'Swallow' un film recomendable, la ausencia casi absoluta de pretenciosidad, factor siempre a tener en cuenta para acercarse a cualquier título de tales características, a saber, presupuesto limitado que se compensa con un casi único escenario, y la mencionada implicación de las partes, factores claves para triunfar en el terreno de lo independiente.




- Largometrajes a Concurso:

THE ROOM

Una pareja se muda a una casa, en la que descubren una misteriosa habitación, que tiene el don de conceder todos los deseos.

Coproducción a caballo entre Luxemburgo, Francia y Bélgica, rodada en inglés, y potenciada por el canto de sirena que supone tener a Olga Kurylenko como protagonista, en un vehículo de fantasía con tintes dramáticos, que busca mejorar su imagen como simple maniquí figurativo.

El realizador Christian Volkman no pierde el tiempo con demasiado preámbulos, los cuales agiliza dentro de un esperado tonteo con la mudanza, y posterior uso de la particular habitación de los deseos, añadiendo con cierta celeridad, ese componente oscuro más cercano al cine de terror.

Sujeta prácticamente a una sola localización, por eso de abaratar costes, 'The Room' juega con un fondo visual interesante, cimentado en la peculiar y enrevesada estructura que da forma a tan particular mecanismo, apunta algunas ideas interesantes en el aspecto argumental, e incluso se las arregla para generar cierta inquietud en algún pasaje.

Lástima que sus conclusiones resulten tan cuestionables y previsibles, algo a lo que tampoco ayuda una serie de defectos adquiridos del cine francés, referentes a la forma y al contenido, que acaban por lastrar todos los factores ilusionantes que pudiera mostrar en origen.

Finalmente, puede que a Kyrulenko le valga el film para acercarse a mejores registros interpretativos, su sufrimiento resulta moderadamente legítimo, y curiosamente se produce con mayor intensidad, en ese punto en el que el espectador ya ha abandonado la trama a su suerte, desplazando de la mente a un film, que se acaba por resumir como un producto tristemente olvidable.


BACURAU

La muerte de una anciana matriarca, pone a una aldea en pie de guerra, enfrentados a su propia extinción si no ponen medios extremos, a una causa existencial en continuo peligro.

Con el componente exótico intanto, el cine brasileño comienza a abrirse al mundo completamente deshinibido de cualquier complejo, con la moral muy alta y enormes dosis de ambición, que ya no se limitan a un tipo de cine social, para adentrarse en terrenos de pura fantasía.

Pese a lo dicho, los directores Juliano Dornelles y Kleber Mendonça Filho, desde su propio guión original, se las arreglan para introducir, en su particular cajón de sastre, un leve atisbo de la situación social y política que vive el país carioca en la actualidad, aunque no sea esa su verdadera y única razón de ser, encauzada hacia los estertores de un relato distópico más bien salvaje.  

Incluso con el riesgo asumido, de entregar a Udo Kier parte del protagonismo de la cinta, 'Bacurau' supera relativamente el gafe de sus propios excesos, y discurre narrativamente gracias a sus estruendosos golpes de efecto, con más de una escena potente y rebosante de energía, y buenas dosis de brutalidad, de esa positiva, que suele hacer vibrar por momentos, al mejor aficionado a ese tipo de cine instalado en el exceso.

En contra, algo más de 130 minutos de duración se antoja como un metraje excesivo, provoca una serie de tránsitos superfluos entre escenarios, y acusa lentitud en su exposición, pese a que finalmente consigue encajar casi todas las piezas, que siempre quedan mejor resguardadas, en cuanto a lo que originalidad se refiere, bajo un ritmo más frenético.

Completa el reparto la veterana Sonia Braga, secundada por un grupo de actores nativos, bien escogidos para el aspecto que porta un film luminoso y estéticamente impecable, rodado con pulso firme, algo que lo ha llevado a encumbrarse en los diferentes festivales, no en vano, ha obtenido suculentos premios en territorios tan dispares como Cannes o Sitges, siendo este último, el hábitat natural de tan peculiar planteamiento.

Para terminar, este curioso Western retro futurista, encontrará seguro una fiel legión de seguidores, cuesta entrar en su cuidada fantasía rural, y ese costumbrismo del que abusa, unido a un ritmo tranquilo, provocará que a la mayoría le resulte un trago seco y amargo, pero esa atrevida y mencionada originalidad de la que hace gala, unida a su capacidad para permanecer en la memoria, la convierten en un título a mencionar, dentro de un planeta cine tan convencionalmente globalizado.



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