Crítica a 'Parásitos': Notable ejercicio sobre la desigualdad.



En 1972, inicios de aquel momento clave, que supuso la transición del cine clásico al moderno, se estrenaron un puñado de grandes obras , entre las que se encontraba 'La Huella' del maestro Joseph Leo Mankiewicz, un inigualable mano a mano entre Laurence Olivier y Michael Caine, en un escenario único, que bajo su evidente juego entre el gato y el ratón, o del cazador cazado, escondía uno de los mejores tratados jamás expuesto sobre la eterna lucha de clases.

Investida como una de las cinematografías más fiables, en el panorama fílmico contemporáneo, el cine surcoreano es bastante propenso a manifestarse de una manera consistente, alardeando de una serie de directores entre los que se encuentra Bong Joon-ho, excéntrico autor de imaginación desbordante, que suele alternar películas de corte más comercial, con visiones de mayor profundidad dramática.

Con un pulso muy firme, Joon-ho se aleja un tanto del habitual exotismo asiático, para universalizar su mensaje, sustituye la conciencia medioambiental de algunas de sus películas más celebres, tornándola aquí en poderosa radiografía moral, que expone la preocupante desigualdad existente en la Corea actual.

Un trabajo a varios niveles, que presenta una curiosa mezcolanza de géneros, transitando desde el drama al suspense, pasando por un humor nervioso que se adereza con algunas pinceladas de terror, y todo ello sin descuidar su planteamiento, localizado en apenas un par de escenarios, donde se yuxtaponen la necesidad y la abundancia, con un vistoso e impecable traje visual, y un exquisito buen gusto para la puesta en escena.  

Como cuidada fábula social, el film se apunta otro hallazgo al tratar con tanto mimo a sus personajes, a los que nunca juzga, centrándose más en hacer comprensibles sus motivaciones, implicando así al espectador en su peculiar entramado emocional, lo cual aporta una enorme coherencia, tanto a su desarrollo argumental, como a su particular y brillante aspecto narrativo.

Finalmente, y con La Palma de Oro a mejor película bajo el brazo, en el último Festival de Cannes, 'Parásitos' viene a cubrir esa cuota de calidad que suele resultar algo ausente en el cine occidental, su discurso sobre lucha de clases deja otro tipo de huella, una perfectamente adaptada al momento actual, donde la servidumbre se presenta como un problema silencioso de marcado carácter social, el último factor para confirmar el profundo y honesto compromiso artístico de un film, absolutamente recomendable en el plano cinéfilo. 



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